Una noche, donde el calor abundaba y las ganas de estar en una piscina sobraban. Compartiendo con personas tan importantes como los amigos, todo andaba perfecto, hasta tenía una melodía en mi mente, que quería interpretar de cualquier forma. Un amigo me prestó una
Armónica, donde pude hacer lo que quería. Interpretar dicha melodía que de alguna forma, me recordaba a ella. Lo triste, es que esperé a que se comunicara conmigo, pero fue en vano y me quedé esperando a que no ocurriera nada. Pasé el resto de la noche tocando esa
melodía. Al amanecer, me encontré con que seguía sin ocurrir. Tristemente, no cumplió su promesa. Para evitar esa tristeza que proviene del alma, existe la música tanto para tocarla, como para sentirla.
... Tenía 2 frases retumbando en mi cabeza... ¿Como deshacerme de ti, si no te tengo? - La música me libera de todo, porque puedo sentir que me corresponde y va dentro de mi.
21 Mayo 2012
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