Aveces es posible comprender que se siente el rechazo, pero siempre es necesario tener que olvidarle.
Cada vez que a mi mente llega ese frío recuerdo, suelo apegarme a un pañuelo, se que no es correcto, pero soy terco como un niño cuando anhela un dulce.
Cuando intenté decirle a ella lo que sentía, simplemente desapareció de mi vida Sin decir un Adiós.
Me sentí como un gato cuando no tiene sus garras y quiere seguir su instinto de cazador.
Después de ese momento la tristeza paseaba sobre mis hombros sin dejarme caminar como antes lo hacía.
Luego conocí a ese ser divino, quien logró guiarme por el camino en el que estoy, el camino que sigo y que planeo seguir hasta que ella deje este mundo, mi mundo, el mundo en el que ella aún habita, aunque en una pequeña proporción, que es mi corazón.
Actualmente intento seguir tus pasos.. los que creo son los correctos.
Eres mi sendero y mi punto a llegar. A ti te denomino éxito, superación, meta.. aunque muchos te conocen como Dios.. yo solo quiero decirte.. Gracias por guiarme.
10 Noviembre 2010

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